Quien me conoce sabe que soy toda una amante de la papelería y que no puedo vivir si no estoy rodeada de libretas bonitas y bolígrafos. De hecho, siempre tengo en mente una foto de uno de mis cumpleaños. Cumpliría cuatro o cinco años, y sonreía feliz con mi coleta alta agarrando bien fuerte una libreta y lápices de colores.
Eso no ha cambiado, de hecho diría que ha ido a peor desde que gano mi propio dinero y puedo gastar sin límites. La prueba está que lloré como María Magdalena el día que cerró mi papelería preferia del mundo mundial, menos mal que existe el comercio electrónico y hay superhéroes al rescate para saciar mis necesidades de escritura.
Una escritora amante de la papelería
No sería nadie sin un bolígrafo en la mano
A unos le ponen una raqueta de tenis en la mano cuando nacen, a otros un lápiz. Además tengo la excusa perfecta, soy escritora. Sí, lo sé, para eso está el ordenador, pero… no es lo mismo. Yo escribo varios diarios a mano, mis borradores, las recetas de cocina, las notas adhesivas, los cuadernos de idiomas… y para eso necesito mucho material. Por ejemplo, los productos de escritura ofilan tienen una selección de bolígrafos, lápices y plumas que me vuelve loca.
Algunos de mis favoritos son: los bolígrafos BIC de toda la vida, los PILOT de colores (estoy obsesionada con ellos desde el colegio), los lápices amarillos y negros de Staedtler (me estoy dando cuenta que la época del colegio me influyó demasiado), los portaminas de PILOT y los subrayadores FABER. Con lo moderna que soy para algunas cosas, soy muy clásica con las marcas de toda la vida. Si algo te funciona, ¿para qué cambiarlo? Eso sí, el rosa siempre está presente sea cual sea el producto elegido.
Donde pones el culo (y la espalda) es igual de importante
Entre mis libros, el trabajo oficial y mis clientes paso una media de diez horas con el culo pegado a una silla y eso ya te lo dice cualquier médico: no es bueno. Pero como una no siempre puede elegir en lo que trabajar o las horas que tiene que echarle, al menos puede decidir cómo cuidar su espalda y hacerse la vida un poco más fácil.
Después de años con una silla baratucha del Ikea mi espalda empezó a resentirse y llegó el momento de buscar una silla adecuada para la cantidad de horas ingentes que paso sentada. Con la papelería tardo cinco minutos en elegir lo que quiero, pero con la silla la decisión me tomó más tiempo porque no solo es el presupuesto es otras cuestiones como el tamaño, diseño, color, ergonomía… Si estás en ese proceso sabes de lo que te hablo. Por si te sirve de ayuda, te dejo el enlace que estuve bicheando hasta que tomé una decisión: https://www.ofilan.com/oficina/mobiliario/sillas/
Cuadernos y agendas
Sobre esto podría estar hablando (o escribiendo) durante horas, así que lo mejor es que te deje mi archivo que voy actualizando de vez en cuando con mis favoritos. También los cuadernos de escritura creativa.
Si eres otro amante de la papelería como yo, déjame en comentarios cuál es tu favorito.
