Saltar al contenido

Entrevista a Rubén Rodríguez Rísquez

Entrevista a Rubén Rodríguez Rísquez

El autor de Viajar en el tiempo es fácil… ¡si sabes cómo! se enfrenta a estas preguntas y a la ronda final.

Rubén Rodríguez Rísquez

¿Alguna vez habéis escrito relatos? Si es que sí, ¿creéis que son más fáciles que escribir una novela? ¿Por qué?

Rubén: Sí. Suelo participar en la liga de relatos de Literup, Inventízate. Son microrrelatos mensuales de 500 palabras y así comenzó a picarme el gusanillo de la escritura.

Son más fáciles porque requerirán menos tiempo, aunque solo sea por el número de palabras máximo, pero plantean sus propias dificultades: hay que ser más concreto, más directo al grano. Hay que eliminar todo lo accesorio y ser capaz de, en un espacio reducido, plasmar la idea, definir personajes y ambientes y de ofrecer un final satisfactorio. El final de un relato ha de ser tan cerrado y completo como el de una novela, y no una parte de algo más grande. O, al menos, no quedarnos con esa impresión.

¿Cómo surgió la idea de este libro? ¿Algún personaje al que le hayas cogido especial cariño?

Rubén: Siempre me ha gustado la ciencia ficción y me he sentido atraído por conceptos como el teletransporte, los viajes temporales, androides más humanos que las propias personas… Y también he sido lector de cómics de superhéroes durante muchísimos años. En los tebeos Marvel, por ejemplo, se juntan varias de esas ideas con frecuencia (la idea de pastiche también me atrae desde que comencé a leerlos) y, desde hace unos años, también son familiares en series y cine.

Me resultaba terreno conocido y un buen punto de partida, sobre todo para alguien que nunca había escrito nada más allá de 500 palabras. También sabía que la escribiría en tono de humor. No me veía capaz de escribir páginas y páginas sin meter chistes, referencias o situaciones absurdas.

En resumen, podemos decir que tiramos por lo fácil y conocido.

He cogido cariño a los tres personajes principales. El protagonista es idiota y, en algún momento, le coges cariño. Es un tipo normal, no muy avispado, que se deja llevar y al que hay que proteger porque no es un adulto preparado para el mundo, así que mucho menos para los viajes temporales.

Groucho es un extraterrestre, pero con un conocimiento de nuestro planeta y de nuestro lenguaje que ya le gustaría al prota.

Y, por último, está Ofelia. Es la mejor. Es una androide más humana que muchas personas, con una capacidad de aprendizaje envidiable. Es mi personaje favorito y ha tenido un desarrollo brutal en las dos novelettes en las que aparece. Estoy muy orgulloso de ella.

¿Qué ha sido lo más fácil y lo más difícil de tu experiencia de publicar tu primer libro?

Rubén: Visto en perspectiva, casi diría que lo más sencillo fue la escritura. En parte, porque era un inconsciente y no sabía dónde me metía. Disfruté mucho metiendo todos los temas que me gustan, sin dejar ninguno fuera. Lo escribí en muy pocos días, en sesiones más o menos largas. No sabía cómo terminaría aquello, pero era nuevo y gratificante.

Lo más complicado fueron algunas correcciones, pero tampoco fue un proceso en el que lo pasase mal. Desconocía qué aspectos se corregirían, el tiempo que podría llevar, qué tipos de correcciones había… También fue un aprendizaje. Además, en el camino, he conocido a gente estupenda. No puedo quejarme, sobre todo porque he tenido correcciones más traumáticas.

¿Es difícil escribir humor?

Rubén: Para mí no lo es. Es algo a lo que estoy acostumbrado y sale de una manera casi automática. En todo caso, podría pasarme justo lo contrario: tener que reducir los chistes porque me alejo del tono que le quiero dar el relato, cuidar que no divague demasiado y meta información irrelevante (aunque graciosa, desde mi punto de vista).

Consumo mucho humor y de diferentes tipos, desde siempre. Eso facilita coger pronto el tono.

¿Quieres seguir por este género o te gustaría escribir cosas diferentes?

Rubén: El humor es algo que no podría dejar, por mucho que lo intentase. Sí me gustaría escribir cosas diferentes y que la comedia no fuera un aspecto predominante. Después de todo, sigo aprendiendo.

Algunas cosas estarán centradas en la ciencia ficción y, tal vez, probaré a ambientar algunas aventuras en un universo fantástico, pero el humor siempre va estar allí, en mayor o menor medida porque, después de todo, está presente en nuestras vidas.

Un consejo para aquellos que empiezan a escribir.

Rubén: Que sigan escribiendo, que lo hagan porque les gusta y que la publicación no sea el objetivo.

Que lean y consuman de aquel género que les gustaría escribir. Que se pregunten por qué funciona tan bien una cosa y tan mal otras. Que vean cómo podrían aplicar aquello que admiran de otros productos a su escritura. Que tomen las críticas con humildad y que estas les animen para seguir trabajando y mejorando.

Escribir puede ser un proceso largo, casi un estado de ánimo, y puede ser frustrante en muchas ocasiones, pero si te apasiona merece la pena.

Tu próximo proyecto

Rubén: No puedo contar mucho, pero sí diré que se trata de algo nuevo para mí. El proyecto parte de una premisa muy loca, así que habrá humor, pero no será el tema principal.

Me gustaría terminarlo este año y, aunque no puedo sacar todo el tiempo que me gustaría, cada vez que lo retomo lo hago con mucha ilusión. Las sensaciones son muy parecidas a cuando escribía Viajar en el tiempo es fácil… ¡si sabes cómo!

 

LA RONDA: 5 Preguntas rápidas.

Un libro: La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams

Un autor: por no repetir a Douglas Adams y por no incluir a Terry Pratchett (que saldrá más adelante), voy a nombrar a un escritor de cómics que me chifla: Grant Morrison

Tu plato favorito: Lo siento, pero no puedo poner solo uno: tortilla de patatas, sushi, croquetas, pasta…
 
Una frase: «Ankh-Morpork había coqueteado con diversas formas de gobierno hasta que, al final, se decidió por esa forma de democracia conocida como un hombre, un voto. El patricio era ese hombre, y el voto era el suyo». Aparece en Mort, de Terry Pratchett
 
Una ciudad: Esta también es muy difícil. Me gusta vivir en Madrid pese al infierno que puede suponer, pero reconozco que me enamoré a primera vista de Londres y de Barcelona.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies