Visit Page
Saltar al contenido

Despedidas silenciosas

Despedidas silenciosas

Las despedidas silenciosas son consecuencia de vivir a un avión de distancia, que a veces volar no es tan rápido como creemos y no se consigue llegar a tiempo.

Y cuando no se llega, ya solo nos quedan silencios y recuerdos. Silencios, porque nunca sabré si los últimos días podías escuchar lo que había a tu alrededor o sentir el tacto de los que te tocábamos, pero al menos los recuerdos son algo que, salvo algunas malditas enfermedades, nadie puede quitarnos.

Por eso estos días solo pienso en avellanas, copitas de vino tinto y cuadernos impolutos donde todo queda apuntado y nada se escapa. En munas de domingo, monederos de piel y billetes atados con una cuerda de goma. En camisas con bolsillos, bastones de madera y libros de guerras.

Y en silencios, como las despedidas silenciosas que se van sin hacer el más mínimo ruido.

Lo más leído

3 comentarios

  1. Muchas gracias por tu aportación. Feliz semana.

    • Alba Alba

      ¡Que tengas un fin de semana estupendo, Elisa!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sígueme

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies