Saltar al contenido

Cómo escribir un relato y no otra cosa

A lo mejor solo eres un lector que nunca se ha cuestionado sobre cómo escribir un relato o quizás estés empezando a dar tus primeros pasos en esto de escribir y tienes mil dudas en la cabeza.

Sea cual sea el caso, después de saber lo que es un relato, hoy vamos a ver cómo se escribe uno y los elementos esenciales para saber que estamos escribiendo un relato y no otra cosa, mariposa.

El deseo mueve el mundo del relato

Si te gustan las fórmulas mágicas empieza por esta: Alguien quiere algo. Tiene que existir un deseo que hará que el protagonista se mueva y avance. Tiene que querer algo (físico o no) y a partir de ahí surgirán otros elementos como el ayudante o el oponente que es imprescindible para generar ese conflicto.

Sin conflicto no hay relato

Así de claro. Tiene que haber un obstáculo, una dificultad que hay que vencer y que hará que el protagonista experimente un cambio. Es decir, el prota del final no puede ser el del principio.

Este conflicto puede ser externo o interno (si son los dos mejor) y puede ser contra una fatalidad, otros personajes o uno mismo.

El espacio nos sitúa en un ambiente que transmite emociones

Aunque tengas dudas sobre cómo escribir un relato, a estas alturas ya sabes que no debe sobrar nada en un relato y las descripciones son un campo donde es muy fácil perderse entre palabras que solo adornan.

Esto no significa que no incluyamos descripciones, simplemente que hay que elegir muy bien las palabras y hay que centrarse en detalles concretos.

Describir el espacio con sus coordenadas espacio temporales da verosimilitud a la historia. Además ayuda a conectar con la actitud y estados de ánimo de los personajes, como por ejemplo cuando se usan palabras del campo semántico asociados a un tipo de sentimientos.

Otro truco es usar los cinco sentidos para describir el alma de un lugar. ¿Te atreverías a describir algo sin usar la vista?

El eterno consejo de mostrar en vez de decir

¿Cuántas veces has oído que los actos valen más que las palabras? Pues en la escritura es igual. Nos creemos más a un personaje que actúa que al narrador que nos explica todo con minucioso detalle.

En un buen relato el tema principal no se dice, se intuye a través de detalles, acciones, diálogos y objetos concretos.

El tiempo del relato

El tiempo del relato

Una cosa es lo que tardamos en leer un relato y otra el tiempo que transcurre dentro de la historia que suele ser más amplio que el real.

Para que esto suceda y lo leamos de manera natural hay recursos que hay que saber usar con cabeza, como las escenas, los resúmenes o la elipsis, para darle a la historia el ritmo que nosotros queremos.

De cajón: Principio, nudo y desenlace

¿Quién no ha estudiado esta estructura en el colegio? Lo que quizás no sepas es que a esta fórmula básica hay que añadirle otros elementos para que funcione, como los desencadenantes o los puntos de giro que suelen ser la respuesta al desencadenante y que enlaza cada una de las partes.

La escena del relato

Puede que este término te suene a película y no a novela, pero las escenas son el segmento donde se respetan las unidades de acción, lugar y tiempo. Es decir, son los momentos donde se narra lo que está pasando como si lo estuviéramos viviendo.

Las escenas deben ser breves, minuciosas con atención al detalle y los gestos de los personajes. Un truco es usarlas en los momentos de más tensión dramática y usar un objeto en concreto como eje principal de la escena.

cómo escribir un relato

La famosa pistola de Chejov

Si te gusta leer sobre literatura y formación de escritores, como por ejemplo artículos como este sobre cómo escribir un relato, esta pistola tiene que sonarte. Se trata de saber qué elementos usar en la historia y cómo. Por ejemplo, si nombras al principio una muñeca en la historia que nunca más vuelve a aparecer, esa muñeca no tiene que estar ahí. Pero ¿a qué la cosa cambia si la muñeca que aparece en la primera frase es donde se guarda el tesoro que todos están buscando? Pues eso. Ten claro la función de cada uno de los elementos de tu historia desde el principio.

Cómo escribir para crear tensión en el relato y que se muerdan las uñas

Existen diferentes estrategias para crear tensión en tu historia sea del género que sea. Aquí te dejo alguna de ellas:

  • Generar una pregunta y posponer la respuesta.
  • Que exista un peligro real.
  • Que aparezcan armas de fuego en la historia.
  • Ocultar información deliberadamente.
  • Crear una tensión sexual entre los personajes.
  • Que haya ambigüedad.
  • Fijar desde el principio una meta o destino.
  • Usar la atmósfera y el ambiente para crear la tensión.

Conoce las estructuras básicas del relato

En todo buen relato podemos encontrar:

  • Núcleos: Frases o grupos de frases que enuncian una transformación importante en la historia. Suelen ser los puntos de giro.
  • Catálisis: Enuncian acciones y llevan de un núcleo a otro.
  • Informantes: Datos accesorios
  • Indicios: Cualidades de la acción, trama o personajes.

Un error de principiantes es cuando hay en el relato muchos informantes e indicios y pocos o ningún núcleo. Debe haber uno o dos núcleos en cada historia.

El papel del narrador

No voy a hablar de los tipos de narradores y sus funciones porque da para mucho, pero lo que está claro es que su función es fundamental para conectar con la parte emocional del lector, de ahí lo importante que es elegir con qué narrador queremos contar nuestra historia. A grandes rasgos un narrador en primera persona nos conectará más con el personaje que uno en tercera persona que muestra más distancia emocional y «objetividad»

Cómo escribir el alma del relato, los personajes

En un relato corto no podemos explayarnos con la vida y señas de nuestros personajes, la clave está en saber elegir unos pocos rasgos para que el lector pueda intuir el resto. Tienen que ser consecuentes, pero a la vez sorprender. Todo buen personaje de un relato debe tener al menos una de estas características (si tiene todas mucho mejor):

  • Una ambición o un deseo.
  • Una necesidad.
  • Un secreto.
  • Una contradicción.
  • Un punto vulnerable.

La primera frase, la primera impresión

Ya he dicho varias veces que cada palabra de un relato corto es importante, y aún más la primera frase, que tiene que atrapar al lector para que siga leyendo. Esto se puede conseguir de diferentes formas, como por ejemplo:

  • Nombrar al protagonista en la primera línea.
  • Abrir el conflicto desde el principio.
  • Poner al protagonista en acción.
  • dejar claro el género y la atmósfera del relato desde el principio.

Tampoco podemos olvidar que la tensión narrativa tiene que ser: clara, mantener lo prometido, tener una progresión en el relato (de menosa más) y ser económica, es decir, cada elemento tiene su por qué.

El ritmo de la música del relato

No hace falta escribir poesía para escuchar música al leer. Eso se consigue a través de los ritmos.

Un periodo es la palabra o grupo de palabras entre dos signos de puntuación y con ellos se juegan para conseguir el ritmo deseado.

Algunos consejos

  • Combina periodos con alternancia y variedad.
  • Para el relato siempre mantener periodos del 1 al 4.
  • Un solo periodo descongestiona un párrafo lento.
  • Usar párrafos de tres periodos permite jugar con pequeños inicios, nudos y desenlaces. ¿Te suena esa estructura? Pues también puedes usarla a nivel microscópico.

cómo escribir buenos diálogos

Cómo escribir los diálogos de un relato

Lo confieso, me cuesta meter diálogos en mis relatos y es un error garrafal no usarlos. ¿Por qué? Porque los diálogos ayudan a avanzar la acción, nos presenta a los personajes, hace que interactúen entre ellos, dan variedad compositiva al relato y ayudan en eso de mostrar y no decir.

Pueden ser directos o indirectos y hay que practicar mucho para dominarlos e incluir un tercer nivel donde el diálogo dice mucho más de lo que se lee. Cuando se alcanza este tercer nivel de significado es cuando los diálogos nos muestran: dobles sentidos, silencios que hablan, tensión sexual, discursos conmovedores, ironías…

Solo de los diálogos podríamos hablar largo y tendido, pero te dejo algunos trucos para conseguir que sean dinámicos y veloces:

  • Contestar con una respuesta que no corresponda a la pregunta.
  • Responder con otra pregunta
  • Repetir lo que el otro ha dicho
  • Contestar con un silencio
  • Responder con un gesto.

Esto ya se acaba, baby

A lo mejor tu duda no es cómo escribir un relato, si no cómo escribir un gran final. Siento decirte que no existe fórmula para el final perfecto. Ya sea abierto, cerrado o circular para que un final sea redondo tiene que ser original, coherente con la historia y tener un giro inesperado. Al lector, no se le engaña fácilmente y sería una pena estropear una buena historia por no saber darle el final que se merece. ¿No crees?

Espero que después de este artículo tengas más claro cómo escribir un relato y recuerda que puedes escribirme siempre si tienes dudas o quieres comentarme cualquier cosa.

¿Cuál es tu relato favorito?

Si quieres recibir varios relatos cortos inéditos y un listado de los mejores libros de relatos, solo tienes que apuntarte aquí.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies