Saltar al contenido

Colección Apericuentos: Un cuento con final feliz

Colección Apericuentos

Hoy me convierto en una cuentacuentos para desvelarte una historia con final feliz. Los dramas los dejo para otro día, que para eso siempre tenemos tiempo, hoy toca hablar de la colección Apericuentos.

El cuento de las adversidades inesperadas

Érase una vez una escritora que con mucha ilusión preparó durante meses el lanzamiento del que sería su segundo libro.

Aprendió de los errores del primero y estudió aún más sobre marketing, ventas y psicología para que todo saliera perfecto. Aquel segundo libro iba a ser un ejemplo claro del éxito.

Y llegó el día del lanzamiento: diseños preparados, contenido escrito, newsletter organizada, redes puestas a punto, nota de prensa enviada y los primeros comentarios listos para ser compartidos con el mundo. ¿Qué podía fallar?

Durante la primera semana recibió muchos pedidos de lectores que querían su menú especial y ella como si trabajara en una fábrica de paquetes de regalos de Navidad, los preparó con todo el cariño del mundo.

Todos sabían que aquella escritora vivía en tierras lejanas, por eso nadie se preocupó cuando pasaron las primeras semanas sin que los libros llegaran. Dos semanas, tres, cuatro… y la tierra se los tragó sin dejar ningún rastro de ellos.

La escritora entonces tuvo que convertirse en detective para averiguar qué había pasado con aquellos libros y después de mucho preguntar descubrió que había pasado.

Durante ese tiempo el rey había cambiado las leyes de su reino y un monstruo horrible llamado Aduanas había decidido que quería todos los ejemplares para él, a no ser que cada lector pagara un impuesto para pagar el rescate. ¿Qué iba a pasar ahora con esos libros envueltos en lazos de color rosa? ¿Y qué pasaría con los demás libros que esperaban nuevos lectores?

Un final feliz

Al final después de mucha paciencia, la escritora convenció al monstruo de que liberara a los secuestrados y entre todos pagaron el rescate que el monstruo solicitaba.

Al final casi todos los libros llegaron a su destino, pero la escritora se quedó con una pena enorme al no poder seguir enviando sus libros fuera de ese grisáceo reino.

Menos mal que el comerciante del reino le permitió vender sus historias a través de su barco llamado Amazon, pero sin poder firmarlos. Al menos era una solución, que tenía solo medio contenta a la escritora.

Un príncipe con muchas ideas

Como la escritora seguía triste y enojada con el rey, al príncipe de una tierra exótica, que estaba enamorado de ella, se le ocurrió una idea para hacerla sonreír.

Creó para ella una tienda en el zoco principal del reino donde podría vender todo tipo de productos diseñados con las imágenes de sus libros. Desde los delantales de cocina para los chefs de su casa hasta las tazas donde beberían el té.

¡La escritora no podía creérselo! ¡Ahora iba a ser también comerciante a nivel mundial y sin temer al monstruo de Aduanas!

Y colorín, colorado este «ficticio» cuento se ha acabado.

Notas del cuento. Colección Apericuentos

Si quieres conocer la tienda de la escritora, ahora comerciante real, y ver la colección Apericuentos pincha aquí.

 

3 comentarios

  1. jajajaja me ha encantado!! Ha sido imaginarte de detective y me ha salido la risa jajaja Por cierto, ¡estoy in love con tu línea de productos de Apericuentos! 😀

    • Alba Alba

      Es que esta princesa es todoterreno! jajaja

  2. María Carmen Jiménez María Carmen Jiménez

    Cuando se lucha tanto , el final tiene que ser feliz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies